Violencia y marginalidad: Cuartos para gente sola de J. M. Servín
Néstor D. López Reyes
Resumen
La primera novela de J. M. Servín, Cuartos para gente sola (1999), narra la
obcecación de Edén Sandoval y la precariedad de su vida cotidiana. Es una
novela hiperrealista que dibuja la marginalidad de la ciudad de México, así
como sus antojos más repulsivos en una sopa preparada con los condimentos
de la desintegración social, la ilegalidad y la violencia. El protagonista,
acostumbrado a la transgresión, siempre está dispuesto para cualquier
menoscabo y negado, al mismo tiempo, para formar vínculos afectivos. Su
vida describe pasivamente la muerte, el abandono, la podredumbre y la
agresividad habitual, que se convierte en su manera de enfrentar la realidad,
su modus vivendi. Aquí, toda sale mal, todo se resuelve en la ilegalidad, no
existe el éxito, las oportunidades son nulas y las salidas a estas situaciones
resultan nefastas. Respecto a los implicados, la moral de los personajes
pernocta en el olvido y cada quien busca su propio bien sumido en el
egoísmo. El amor sucede como un ejercicio rutinario y sin trascendencia. La
soledad se vuelve tedio, el abuso es una de las únicas salidas y la realidad se
presenta con el rostro más cruento.