El proceso creador como iniciación sentimental en Fruta verde de Enrique Serna
Antonio Marquet
Resumen
Enrique Serna tras haber escrito cinco novelas: Señorita México (1987); Uno soñaba que era rey
(1989); El miedo a los animales (1995); El seductor de la patria (1999); Ángeles del abismo
(2004), con Fruta verde (2006)1
ofrece una novela de formación donde el protagonista, German
Lugo Recillas, pasa de la escritura de un cuento a la terminación del manuscrito de una novela,
que deposita en el altar de muertos, dedicado a su madre, que pone en su casa de Metepec. Así
lo declara Serna desde las primeras entrevistas: “es una novela de aprendizaje y en ese sentido
entronca con la tradición que va desde La educación sentimental, de Flaubert, hasta Los
detectives salvajes, de Roberto Bolaño, donde se narra el surgimiento de una rebeldía.”